Scroll to top

La astrología y la psicoterapia como práctica metafísica

La astrología y la terapia como práctica metafísica

por Soledad Davies | Barcelona, Diciembre 2018

 

La consulta astrológica y la psicoterapia como practica metafísica, tienen el propósito de reunir la psique individual con el alma del mundo, re-entrelazar conscientemente la psique y la experiencia personal con el mundo de imágenes y mitos que organizan su personalidad y que, al mismo tiempo, son el acceso al mundo invisible del alma. Mundo a través del cual la persona, eventualmente, colmará la intrínseca necesidad humana de sentirnos relacionados a algo más grande que el si mismo. 

La astrologia expande enormemente el significado de los procesos a nivel individual y colectivo a través de sus símbolos y arquetipos.  La Carta Natal, al describir patrones de personalidad, puede, a través de un proceso terapéutico, conectarlo a uno mismo con su ser profundo. Conocer, sintonizarse y refinar las propias cualidades en orden de descubrir la manera distintiva de ser en el mundo. Así, al permitir que nuestro ser profundo emerja, estamos asistiendo a que nuestro destino se cumpla, y, por ende, estaremos asistiendo como participantes activos al plan cósmico. En terminos metafísicos, encarnar la mente para materializar el espiritu y sutilizar la materia.

Desde esta perspectiva, estudiar astrologia tanto como iniciar un proceso terapéutico a través de la consulta astrológica, es un viaje por las profundidades de las imágenes planetarias y fuerzas universales que dan vida y se manifiestan a través del cuerpo y los hechos momento a momento. Conocer las fuerzas e imágenes que gobiernan nuestro carácter y destino nos reúne con el cosmos en su sentido griego original: la de orden y organización inteligente. La experiencia cumbre de la Astrología es la de sentir cómo este orden inteligente nos incluye, y opera en nuestra psicología y hechos cotidianos, manifestándose a través de todas las formas de existencia.

Sin embargo, Astrología no es sólo la Carta Natal, la cual, además, puede ser interpretada de maneras diferentes según las cultura que la mire, como también afinidades personales. La Astrología, además de contar con una herramienta altamente eficaz de medición de los complejos arquetípicos principales de un persona y el mapa evolutivo de su desarrollo, el mayor aporte que en la actualidad, desde mi punto de vista, la Astrología puede aportar a la Psicología como disciplina moderna que es, es la de otorgarle un marco cosmológico que devuelva al estudio de la psique humana sus bases metafísicas.

Nuestra visión del mundo da forma a nuestras ideas y creencias desde las cuales interpretamos nuestras experiencias y accionamos en el mundo. Nuestra cosmovisión funciona a manera de un marco conceptual que organiza y da sentido a nuestra experiencia de ser en el mundo, y condiciona cómo respondemos a los hechos cotidianos y cómo nos relacionamos con los demás seres humanos y especies de nuestro entorno. Usualmente estos supuestos, creencias e ideas que dan forma y entendimiento de nosotros mismos y la vida en general, permanecen inconscientes. A nivel colectivo, este conjunto de supuestos e ideas implícitas que conforman nuestra cosmología se apoyan en ideas todavía más profundas e inconscientes acerca del lugar y el propósito del ser humano en el cosmos.

La exploración de un nuevo de marco de referencia desde el cual damos sentido a la realidad nos puede orientar en esta transición. Esta exploración nos guiará necesariamente a cuestionar las creencias de base desde las cuales interpretamos y damos sentido a las experiencias, al mundo, las relaciones y a nosotros mismos.

La real aceptación de la correlación entre los ciclos planetarios y los ciclos psicológicos, implica el derrumbe de ideas muy profundas e invisibles que dan forma tanto a nuestra experiencia psicológica, como a la percepción del ser humano y su función en el mundo.  Aceptar que somos habitados por un entramado de fuerzas representadas en mitos y relaciones especificas entre los dioses, confronta directamente el paradigma monoteísta y piramidal en cual actualmente vivimos, en cual un dios trascedente ha creado el mundo pero se encuentra por fuera de él. Por tanto, la materia y la fuerza que la anima, se encuentran fragmentados, y esta fragmentación es nuestro modo de vida y el reflejo de la relación con nuestros aspectos sutiles e imaginales. A partir de esto, se puede deducir que, de una idea de dios y una relación con el misterio fundamentalmente monoteísta, deviene una psicología centrada en el yo. Aceptar que nuestra experiencia interna es plural, compleja y politeísta; que somos habitados por voces ancestrales, implica el derrumbe de nuestra vieja experiencia de lo divino, una que pareciera ya no satisfacer la necesidad numínica de las personas.

A través de la consulta astrológica y la psicoterapia, los dioses vuelven a entrar al mundo, ya que la practica metafísica de la astrologia y la psicoterapia, tienen como propósito reunir la psique y cosmos a través del contacto con las fuerzas-dioses planetarias. Y así, de esta manera, vivir en concordancia con el orden inteligente a través de nuestro cuerpo y acciones cotidianas.

Estudiar Astrología

Estudiar y aprender Astrología también opera como práctica metafísica, incluyendo todo lo descripto anteriormente.

Hay preguntas fundamentales que aparecen cuando nos disponemos a estudiar e investigar Astrología: “¿existen relaciones intrínsecas entre las estrellas, el ser humano y los hechos cotidianos? ¿existe una unidad entre el Cielo y la Tierra? ¿existe una conexion entre todas las cosas?”

Esto nos lleva a una de las premisas en cuales la cosmovisión de la Astrología se basa: “El cosmos como una totalidad interdependiente. El Cosmos como una entidad viviente, animada e inteligente.” En la cultura de la Grecia Clásica, Kosmos refería a un orden inteligente, en la cultura moderna cosmos es entendido mayormente como “todo lo que esta allá afuera, lejos, en la inmensidad.”

La percepción de interconectividad entre todas las formas de existencia, del cosmos como organismo inteligente que refleja un entramado de patrones coherentes y dinámicos entre el cielo y la tierra.

Otra pregunta fundamental e inevitable es aquella relativa a la naturaleza del tiempo. ¿Qué es el tiempo? ¿es algo abstracto, cuantitativo, lineal? ¿o contiene cualidades, dinámicas que se manifiestan a través de los hechos externos y la psicología interna? ¿Qué expresa acerca del tiempo la evidencia de la correlación entre los movimientos del cielo con aquellos en la tierra?.

Esto nos lleva a otra premisa: “el tiempo como orden universal”.

La Astrología evidencia que el tiempo está organizado, que contiene una coherencia rítmica que es posible mapear a través de la carta natal, los tránsitos y distintas técnicas interpretativas que se han desarrollado a través de las diferentes épocas y culturas.

Relativo a esto, y en los tiempos actuales de gran popularización de los símbolos de las Astrología, cabe hacer una aclaración. Mucho de lo que hoy en día se entiende como astrología se refiere, en realidad, a la astrología occidental.

Estudiar e investigar astrología y, por sobre todo, ir descubriendo su evidencia en nosotros mismos y en nuestra vida cotidiana, nos llevará, tarde o temprano, a una revolución perceptiva, psicológica y ontológica; ya que la percepción de la realidad en cual la astrología se funda, la de un cosmos interconectado, vivo, inteligente, animado, ordenado y coherente, es esencialmente diferente a nuestra actual modalidad de ser en la vida. A partir de ese momento, en cual se habrá revelado el amor que surge en la unión de la psique y el cosmos, el principal aprendizaje será aprender a sentirnos participantes del cosmos, re-aprendiendo y co-creando un nuevo modo de vivir.

Por tanto, nuestra experiencia y modalidad de ser en el mundo, y cómo respondemos a las vicisitudes cotidianas, no puede sino revolucionarse al estudiar Astrología.

Durante el cursos de astrología que imparto tanto online como presenciales utilizamos dos herramientas principales para, por un lado, conocernos a nosotros mismos de manera más integrada, complejizarnos, y acompañar el desarrollo del ser con mayor conciencia, reconociéndonos participantes de un orden mayor.

Para ello, utilizaremos, por un lado, la CARTA NATAL

Siendo que la astrología se apoya en la percepción de que el Universo es una unidad interrelacionada, a menor escala, el Sistema Solar y, por tanto, la Carta Natal como representación simbólica, es también una unidad relacionada.

La Carta Natal describe al ser humano es su naturaleza multidimensional y cíclica. La percepción del ser humano, el planeta y el cosmos como un sistema unitario e integrado, interconectado e interdependiente es la base de la cosmovisión holística que la Astrología evidencia.

Sin embargo, desde que nacemos y en tanto nos vamos desarrollando dentro de un contexto particular, vamos construyendo una idea de nosotros mismos que tiende a fragmentar la totalidad que somos.

Para ello, cabe mencionar la naturaleza del arquetipo.

COSMOLOGÍA ARQUETIPAL

Los arquetipos representan en los diferentes niveles de manifestación, un patrón de organización a través del cual las fuerzas naturales se vehiculizan y toman forma en la experiencia material y humana.

Dimensiones del arquetipo:

Arquetipos Metafísicos:
las Ideas de Platón, La Geometría y Matemáticas de Pitágoras // Dimensión Vibracional

Arquetipos Mitológicos:
los arquetipos son comparados con Dioses y Diosas. // Dimensión Colectiva

Arquetipos Psicológicos: Jung, planetas. // Dimensión Individual

Para ello, utilizamos otra herramienta que es la INVESTIGACIÓN TRANSPERSONAL

Que también puede ser entendido como un tipo de mindfullness, de presencia  consciente  e inclusiva de los movimientos de la personalidad, para ello utilizaremos el mapa astral de cada uno.

La Investigación Transpersonal implica abrir un espacio de cuestionamiento y observación de nuestros patrones de respuesta, relación, conducta, sensación y pensamiento. Y cómo esto patrones se anclan en patrones culturales y universales. Despertar la percepción de patrones, el ojo arquetipal, aprender a captar relaciones, asociaciones donde antes no las veíamos, porque se encuentran en una dimensión de la realidad que no es visible a los ojos físicos, sino que para ello es necesario despertar y desarrollar nuevos órganos de percepción, lo cual requiere un radical revolución perceptiva, ya que esto implicaría aceptar que el mundo percibido por los cinco sentidos son el aspecto visible de configuraciones invisibles.

 

 

 

Soledad Davies
soledaddavies.com

Author avatar

Soledad Davies

https://soledaddavies.com
Astróloga / Psicoterapeuta / Investigadora / Divulgadora

Related posts

Post a Comment

X